Introducción a la poesía (Billy Collins).

Anuncios

“El péndulo de Foucault” de Umberto Eco

Yo le llamo a Umberto Eco, “Umbertito”. No como diminutivo peyorativo sino como una muestra de cercanía e intimidad con su obra. No he leído todos sus trabajos; sin embargo, he pasado por una parte, que considero sustancial dentro de su trabajo literario: “El péndulo de Foucault”.

El pendulo de FoucaultEn este novela se plantea un tema increiblemente complejo, intrincado: cuando el juego se confunde con la realidad. Tema que se puede encontrar en otras obras con distintos matices, “Pierre Menard es el autor del Quijote” de Jorge Luis Borges, “La muralla china” de Franz Kafka.

La erudición propia de Eco sigue siendo un elemento constante dentro de la obra, aportando a la sensación de estar en un mundo de lo desconocido, del vacío de la ciencia (o la ciencia del no conocimiento) como se plantea en el libro “La sociedad de la ignorancia” de Brey y otros ensayistas. A tal sentimiento contribuye la misma historia, desarrollada en una editorial, un bar, viajes, encuentros con sectas. Ciertamente, esta novela representa una síntesis de los intereses del académico italiano, que alguna vez expresó con desazón que “El nombre de la rosa” le había quitado la posibilidad de superarse o difundir más de sus obras.

Este libro lo recomiendo totalmente, incluso había empezado su relectura hace unas semanas.

Anímese (o Anímense, todavía no hay confianza ni número de seguidores).

Saludos,

Edmundo Mantilla.

“Sostiene Pereira” de Antonio Tabucchi

Antonio Tabucchi y su entusiasmo periodístico presentaron esta novela a modo de reportaje. El estilo es muy parecido al que podría mostrar un informe policial que hiciera referencia a un acusado. Sin embargo, aquello va cambiando a medida que se desarrolla el personaje, sobre el que va girar todo un mundo, una construcción cultural, sicológica, y hasta fisiológica.download
Hay puntos interesantes que se exponen en esta obra. La intervención del poder en el ámbito del periodismo, el universo personal y su reflejo en la vida profesional de Pereira -el protagonista-, la muerte, el alma. Los temas son diversos, expuestos con soltura, no desde una necesidad intelectual de explicar el mundo. Nada más erróneo que intentar encontrar definiciones propias de textos científicos. A mi parecer, Tabucchi juega con la posibilidad de crear un personaje poco serio, problematizado sí (contradictorio, que permanece en duda), pero que apela más al “sentido común” que a nociones sistémicas y elaboradas.

La recomiendo, invito a que se disfrute de lo que planteó este gran escritor italiano.

Biografía de Antonio Tabucchi

Por: Edmundo Mantilla