Debate sobre la propiedad intelectual

El día jueves  31 de octubre, en clase de Nuevas Tecnologías de la Comunicación, se realizó un debate sobre propiedad intelectual. Hubo dos posturas iniciales: a favor y en contra, como es característico en un debate común. Se presentaron los participantes con sus justificaciones para pertenecer a una de las dos posturas y se procedió a la exposición de argumentos.

De parte de los que defendían la propiedad intelectual se manifestaron algunas ideas como la legalidad de la misma, el creador de contenidos y sus derechos, la economía de las industrias y de los países, y la necesidad de un reconocimiento monetario por la elaboración de un producto cultural. El más constante requerimiento fue el de un valor que debe otorgarse a los autores, pero apoyando Creative Commons como una propuesta para pasar por alto los intermediarios.

Cabe destacar que aquellos que defendían la propiedad intelectual eran mayoría, motivo por el cual las intervenciones de la “oposición” fueron más homogéneas.

Por el lado de aquellos que pretendían abolir el concepto de propiedad intelectual se plantearon cuestiones como: la gratuidad en la totalidad de los servicios (motor para la propuesta de un modelo utópico parecido al de los primeros pobladores añadiéndose la estructura cultural actual), la imposibilidad de verdaderamente crear algo nuevo (desde la probabilidad y las combinaciones y permutaciones), la piratería como una situación irreversible, entre otras.

Ambas “corrientes” tuvieron momentos de acuerdo y tensión, de réplica constante, y también de confusión. Parecía ser que todo el grupo de debate se inclinaba por un punto medio como un inicio hacia una verdadera difusión de la cultura. Se mencionó el bien común, la esencia del discurso en sociedad, y fue establecido como objetivo primordial. Por otro lado, la coherencia en las posturas fue detonante para que muchos dudaran respecto a la propiedad intelectual, pues es notorio que en un país como Ecuador las posibilidades de adquirir productos originales con copyright son escasas por costos, poco stock, y otras circunstancias. Un ejemplo es el libro del jesuita Lonergan Insight: Un estudio sobre la comprensión humana, su precio en Ecuador es de $85 y, por si no bastara, está completamente agotado. Para alguien que necesite leerlo la alternativa más razonable sería buscar en internet el pdf o buscarlos en una biblioteca, pero sucede que no está completo en internet y que las bibliotecas del país no disponen de él. Otra opción es comprar a través de eBay o Amazon, pero el envío demora y se pierde mucho tiempo.

La cuestión tiene muchos matices. Es cierto que vivimos en un sistema que se concentra en el mercado, la competencia y la desigualdad social y cultural. Es deber de aquellos que poseemos un mínimo de cultura hacer lo posible por difundirla hacia los sectores marginados e imposibilitados de acceder a la misma. Por otro lado, para la supervivencia del investigador o escritor se necesita una compensación. Pero, ¿qué tal si se trabaja con Creative Commons y se establece un lazo directo entre emisor y receptor? ¿Qué pasa cuando los intermediarios son desechados como ellos mismo desechan propuestas que no se adaptan al dios mercado?

La reflexión es abierta y “todas las interpretaciones son posibles”.

Saludos.

escultura

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“El poder y otras vainas”

Así se llama el breve ensayo de ensayo de “ENSAYO DE ORQUESTA” de Fellini. Repito, “El poder y otras vainas”. Entonces, porque hay que eliminar las ambigüedades, ¡hay que desambiguar! Si no desambiguan, el lobo los comerá. Dejando a un lado la payasada. ¿Qué significa el término «vaina»? U. Eco en “Lector in fabula” habla de cotexto y contexto como manera de encontrar el significado de un lexema. Pero, ¿hay cotexto? Apenas, insuficiente. Por tanto, queda el contexto y para analizarlo hay que leer el ensayo:

El poder y esas vainas                                                            Andrés Bastidas

Las convenciones que crea el hombre son parte de su proceso [1] comunicativo. De la misma manera, parte de estas convenciones son las necesidades del ser humano. A través de la historia la evolución de los hombres les permitió despreocuparse de sus necesidades básicas y dedicarse a otras empresas, y con esto ampliar la profundidad de sus ambiciones. El poder, como capacidad de moldear conductas de otros individuos, se ha posicionado entre las ambiciones principales de la especie porque no sólo implica el control de un sujeto o de las masas, sino que ese control, que organiza a los seres humano, permite su evolución. [2].

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¿Google es…?

Según muchos le herramienta Google (para definición de herramienta ver Twitter) es el milagro del siglo XXI. Evaluar todos sus aspectos puede resultar muy positivo para determinar el verdadero alcance que posee. Indudablemente, el buscador ha desplazado a la competencia abrumadoramente, de tal forma que en la actualidad se puede afirmar que es el monopolio de los buscadores. Respecto al servicio de correo electrónico parece ser el más aceptado para profesionales, e incluso tiene una serie de opciones novedosas y un buen filtro de spam sobre todo. ¡Google! En Ecuador el “Gogle”, “Gugol”, y una serie de motes y malas pronunciaciones que es preferible no reproducir para buena salud de mis compatriotas. Nuestro Inglés es pésimo -hay excepciones- pero precisamente Google ayuda mucho con este “problemita”: el buscador está en español y de acuerdo a la ubicación geográfica configura ciertos parámetros, y también puede realizar traducciones instantáneas. ¡Google! ¡Oh Google! «¡Oh humanidad!» (Frase final de “Bartleby, el escribiente” de Herman Melville).

Un proyecto rescatable es Google Labs, aquí experimentan los buscadores de la quintaesencia, al estilo de Rabelais y los alquimistas y místicos de la Edad Media. De hecho, el buscador de Google es el catálogo adorado de la Edad Media, se ha convertido en una de esas Sumas que bien podría haberla escrito Santo Tomás. Borges estaría encantado, no únicamente con Google, sino con todo el Internet: el laberinto de los laberintos, el espejo, el demiurgo de un mundo que lo mira asombrado. Volviendo a Google Labs, hay que reconocer que es el lugar perfecto para el investigador: búsqueda especializada de tendencias y noticias recientes en formato de visualización semejante a una revista.

Humanidad, nos encontramos ante el monstruo que nos puede encerrar en la Mátrix, enajenando nuestra esencia.